
la verá el hombre
por la ventana de una lágrima...”
León Felipe es en la poesía la voz indeleble de la justicia. Nadie como él ha sufrido y se ha rebelado tan desesperadamente sobre el dolor de España. Bohemio de verdad, español de verdad, poeta en todo y por todo.
León Felipe s una página importantísima de la literatura española. León Felipe fue el hijo pródigo, “... mi éxodo es ya viejo. / En mis ropas duerme el polvo de todos los caminos / y el sudor de muchas agonías”. Walt Whitman le había llamado, desde el umbral de la muerte: “Te espero... / en algún sitio estoy esperándote...” ¿Qué viento te empujaba León Felipe, cuando le gritaste al pueblo: “De rodillas. Escuchad. / La Justicia se defiende con una lanza rota y una visera de papel”?
Nació León Felipe Camino Galicia, en Tábora, en la provincia de Zamora, en abril de 1984, pero muy pronto fue trasladado a Sequeros, en Salamanca, donde vivió siete dichosos años. Entonces nuevo traslado a Santander donde estudió el bachillerato. Comienza la carrera de Farmacia en Valladolid (1900), para continuar en Madrid.

En 1920 escribe Versos y oraciones de caminante. Una nueva aventura le lleva a Guinea Española, hasta, que, súbitamente a la vuelta de sus vacaciones, decide dar un salto mayor: desde Cádiz embarca hacia América.
Su estancia allí –México y, enseguida Estados Unidos- es enriquecedora en el aspecto literario. Conoce a Berta Gamboa, con la que se casa en Nueva York.

A las pocas semanas de declararse la guerra civil española, se despide con un artículo violento “Good bye Panamá” y embarca en dirección a España.
Pasa la guerra en Madrid, Valencia y Barcelona. Su primer gran poema fue Insignia, a raíz de la caída de Málaga. Volviendo a América desde Francia, ya exiliado, compone en el barco una nueva obra El payaso de las bofetadas y pescador de caña, que lee públicamente en La Habana, antes de pasar definitivamente a México. Son los momentos literariamente hablando de El gran responsable, El hacha, Español del éxodo y del llanto, Ganarás la luz.
Desde 1946 a 1948 sale de viaje por los diversos países de la América Hispana. De entonces es el texto de Poesía e hispanidad, también la Antología rota y Llamadme publicano. Su actividad se mantiene vigorosa, a pesar de los años, pero en 1963 cae enfermo coincidiendo con la publicación de sus Obras completas. Ya a los ochenta años, publicó ¡Oh, este viejo y roto violín! que se prolonga y completa por otro libro, ya póstumo titulado Rocinante.
León Felipe, hermano de los desterrados y de los enterrados en el suelo del exilio, murió en México el 18 de septiembre de 1968. León Felipe, honra de España, se enfrenta a la injusticia, provoca, apoda a los responsables. Su dolor se hizo poesía. Y sus lágrimas, canción. Y la canción se hizo luz en aquel reparto que propuso a los responsables:

León Felipe, hermano de los desterrados y de los enterrados en el suelo del exilio, murió en México el 18 de septiembre de 1968. León Felipe, honra de España, se enfrenta a la injusticia, provoca, apoda a los responsables. Su dolor se hizo poesía. Y sus lágrimas, canción. Y la canción se hizo luz en aquel reparto que propuso a los responsables:
“Tuya es la hacienda / la casa / el caballo / y la pistola. / Mía es la voz antigua de la tierra / y me dejas desnudo y errante por el mundo. / Más yo te dejo mudo... ¡Mudo! / ¿Y cómo vas a recoger el trigo / y alimentar el fuego / si yo me llevo la canción?” Y es que, como dijo Jorge Guillén: “El poeta León es buen Felipe”.
artículo escrito por Francisco Arias Solis
artículo escrito por Francisco Arias Solis
1 comentario:
EL maestro de la elocuencia y la locura centralizada en el dolor de la injusticia y la reprecion,,,, excelente
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