
León Felipe es un nombre irrenunciable de las letras españolas; nadie niega su calidad y su entrega al arte literario. Sin embargo tuvo la poca fortuna de ser coetáneo de otros nombres, de Machado a los del 27 pasando por Juan Ramón Jiménez, y de no pertenecer a ninguno de los grupos que formaron la cultura oficial de su tiempo o la cultura que reaccionaba contra la oficial.
León Felipe marcó su propio camino, fue caminante solitario, una "piedra pequeña y ligera" que no tuvo sitio ni en los palacios, ni en las iglesias, ni en las lonjas, ni en las audiencias.
Su obra, es mezcla de arrebato místico y compromiso político. Su verdadero nombre era Felipe Camino Galicia de la Rosa. Nació en 1884 en el pueblo de Tábara, Zamora. España, Nacido en una familia acomodada su padre era notario. Se licenció en farmacia, llegó a tener una botica. En su juventud recorre España enrolado como actor de una compañía ambulante y al frente de diferentes farmacias en distintos lugares de España. Pasó tres años en la cárcel, acusado de desfalco. Se une con una chica peruana, Irene Lambarri y se radica con ella en Barcelona, al poco tiempo se separan y León Felipe decide marchar a Madrid. En Madrid se sumerge en la bohemia y sufre la pobreza con todas sus consecuencias.

Hizo por tanto muchísimas cosas, además de dedicarse a su palabra y a sus escritos, ya que era inquieto y emprendedor. Tras abandonar sus estudios de farmacia viajó por toda España y Portugal con una compañía de teatro. Tuvo varias farmacias en diversos puntos del territorio español, administró hospitales en Guinea, viajó a América (1922 ) y fue bibliotecario en Veracruz, agregado cultural de la embajada española republicana y profesor de literatura española en varias universidades de Latinoamérica. Durante la guerra civil española regresó a España, ya que se encontraba en Panamá. Permanece en Madrid hasta que en 1938 inicia una gira por América para dar a conocer la heroica lucha del pueblo español.
La producción literaria de León Felipe se inicia con "Versos y oraciones del caminante I" (1920-1929), obra poética cuya temática y sencillez formal corresponde a sus experiencias iniciales. Siguen "Versos y oraciones del caminante II" (1929) y "Drop a Star" (1933), que rompen todos los moldes del subjetivismo formalista de la época. Pero a su etapa de plena madurez poética corresponden obras como "La insignia" (1936), "El payaso de las bofetadas" (1938), "Pescador de caña" (1938), "El hacha" (1939), "Español del éxodo y del llanto" (1939), "El gran responsable" (1940), "Canto a mí mismo", "Ganarás la luz"... (1943), "España e hispanidad" (1947), "El ciervo" (1954) y "Oh este viejo y solo violín" (1968). En 1963 aparecieron en Buenos Aires sus Obras completas.

De la justicia porque cree que la poesía debe transformar el mundo y convertirlo en algo digno de ser cantado.
Del llanto porque las lágrimas son necesarias para ganar la luz que redime el mundo.
De Dios porque le molesta que se manipule a Dios de forma partidista, convirtiéndolo en el Dios de unos pocos.
Del poeta porque es el representante de Dios en la tierra tiene la sublime misión de cantar el amor y la justicia y de maldecir la violencia y la guerra.
De las dignidades eclesiásticas porque el poder religioso disfraza la tragedia del hombre con engaños.
Del viento porque es "la voz antigua de la tierra", el eco y las resonancias de los poetas bíblicos y la sensibilidad para captar la multiforme realidad del mundo que le rodea.
Del hombre porque tras el primer pecado, el hombre vive en una condena inacabable y de ahí surge el impulso de escapar, la necesidad de viajar en soledad, de recorrer caminos en la vida y en la poesía.
De las circunstancias históricas porque salpican toda su poesía con fechas, nombres propios y datos sobre la historia de los pueblos. Cree que la voz poética tiene que nacer manchada de acontecimientos reales para ayudar al hombre a salvarse de lo circunstancial.
De don Quijote porque el hombre debe ser un héroe como don Quijote, aunque éste lo es porque está asistido por la locura y la violencia de forma inconsciente, mientras que el hombre debe llegar a ser héroe consciente de su locura y de su violencia.

Su padre ejercía como notario en Tabara /Zamora. Pero muy pronto la familia se trasladó a Sequeros (Salamanca) y siete años después a Santander, donde estudio bachillerato. En Valladolid comenzó la carrera de Farmacia (1900) y la continuo en Madrid, a donde volverá en 1918, después de haber dado claras muestras de que la regencia de la farmacia en Santander no era su vocación ni su destino.
Con el dinero que obtuvo en un préstamo su padre le abrió en la calle San Francisco de Santander la «Farmacia del Centro». Como su padre murió muy pronto aquella Farmacia debería haber sido el sostén económico de la familia pero, la venta de productos farmacéuticos no daba para mantener una vida de tertulia y de juegos como la que llevaba León Felipe. Se empeñó, y un buen día desapareció de Santander: levantó el vuelo como un ave de paso y anduvo errante por Barcelona, Madrid y muchos pueblos del Levante español: Era como hemos dicho actor de teatro en compañías ambulantes que sólo le proporcionaban más hambre y más penalidades.
Un mal día los acreedores le localizaron y fue a parar a la cárcel: tres años de prisión, víctima de su ineptitud para los negocios y de la usura del prestamista.
De la cárcel sacó la experiencia de muchos sinsabores y una lectura reposada del Quijote que caló muy hondo en León Felipe.

En México llevó una vida bastante reposada: se casó son Berta Gamboa y acompañó a su esposa a Estados Unidos donde ella daba clases y él estudiaba. Regresa México y sigue estudiando y dando clases, pero la pasión viajera le trae de nuevo a Madrid, después otra vez a Estados Unidos y a México .A continuación se va a Panamá como profesor de Literatura y como agregado cultural del gobierno español. A los pocos meses de llegar a Panamá estalla la Guerra Civil española donde se despide de algunas cosas amables que deja en Panamá porque regresa a España obedeciendo a una voz imperiosa: la de la fidelidad al gobierno que le había nombrado y la del amor a la patria.
Los versos que publicó en la revista “España” la lectura en el Ateneo y su libro Versos y oraciones del caminante le llevaron a la fama, por eso el subsecretario de Gobernación, que había sido amigo de su padre en Santander, le ofreció ayuda y él aceptó el puesto de Administrador de Hospitales en la Guinea española.
Estuvo en Elobey, Bata y Santa Isabel. En Bata y Santa Isabel. En Bata denunció un asunto sucio, ya que el director médico se quedaba casi con el 90 % de la asignación por cada enfermo. Cuando le propusieron participar en el negocio se indignó. Parece que sacó poco en limpio de la denuncia, pero cumplió con su conciencia y el gobernador, cuando se fue a despedir, le concedió la Medalla del Muni. Según propias palabras del gobernador era la primera vez que se concedía porque era la primera persona decente que pasaba por allí.

2 comentarios:
HOLA HE VISTO TU BLOGGER Y ME HA ENCANTADO. EN 1.968 COMPRE LAS OBRAS COMPLETAS DE LEON FELIPE DEL 63, ESTAS ESTABAN PROHIBIDAS EN ESPAÑA Y SIEMPRE LO HE LLEBADO CONMIGO. TE FELICITO POR TU PAGINA.
MIGUEL ANGEL.
ERBARIA@HOTMAIL.ES
Sus poesías hablan del peta? creo que has intentado colar algo que ahí no aplica mucho, la verdad, ja ja ja, saludos!
Publicar un comentario